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Lo que me ha enseñado el Jiu-Jitsu
Jiu-Jitsu significa algo diferente para cada uno. Para algunos, podría ser un hobby. Podría ser tu manera de relajarte después de un largo día de trabajo. Quizás sea tu salida social. Puede que sea tu estilo de vida y pasas cada minuto de vigilia entrenando, pensando en Jiu-Jitsu o viendo videos de Jiu-Jitsu. Incluso podría ser la forma en que te estás recuperando de una experiencia traumática. Cualesquiera que sean sus objetivos con el entrenamiento, Jiu-Jitsu tiene algunas lecciones de vida para compartir con todos nosotros

En Jiu-Jitsu, a veces nos encontramos con situaciones en las que estamos bajo una intensa presión. Por ejemplo, quedar atrapado en una mala posición, obligado a defender un intento de sumisión o perder puntos cuando solo quedan unos segundos en una competencia. En esos momentos, el Jiu-Jitsu nos enseña a respirar y a mantener la compostura. Aprendemos a encontrar la paz bajo presión. Aprendemos que, incluso en algunas de las situaciones más sombrías, todavía podemos encontrar una salida. Y a veces, si somos pacientes y no nos rendimos, podemos utilizar esta presión para producir algo increíble. He aprendido que a veces los momentos más incómodos son aquellos en los que experimento mayor crecimiento. Esta lección es aplicable a la vida porque muchas veces, cuando las cosas no van como quiero, encuentro que la presión de tener la espalda contra la pared me lleva a lograr los mayores éxitos en mi vida.
El Jiu-Jitsu nos enseña sobre la perseverancia. El entrenamiento de Jiu-Jitsu es duro. Sí físicamente, pero también mentalmente. A veces el aspecto mental del Jiu-Jitsu es mucho más desafiante que el físico. Experimentas frustración y algunos días quieres dejar de fumar. A través del Jiu-Jitsu, aprendí a superar los días difíciles. Aprendí a ser paciente conmigo misma y con mi proceso de crecimiento. Aprendí a nunca rendirme, incluso cuando las cosas se ponen difíciles. Aprendí que las cosas siempre mejoran y que el trabajo duro siempre da sus frutos.

El Jiu-Jitsu nos enseña a apreciar el momento. Puede ser fácil quedar atrapado en sus objetivos o en las tareas que deben realizarse. A veces nos concentramos tanto en lo que tenemos por delante que nos olvidamos de centrarnos en los pequeños momentos del día a día. El Jiu-Jitsu nos da la oportunidad de olvidarnos de nuestras listas de tareas pendientes por un tiempo y simplemente disfrutar de esa hora o dos en las colchonetas. Nos permite dejar de lado nuestro estrés y simplemente vivir ese momento. He aprendido a valorar cada oportunidad de entrenamiento y a tratar de disfrutar los pequeños momentos de aprendizaje sobre las colchonetas.
El Jiu-Jitsu nos enseña a perder. A nadie le gusta perder. No es divertido. Sin embargo, para mejorar en Jiu-Jitsu debes ponerte en situaciones de perder cada día. Formación con más experiencia o compañeros de formación con talento. Realizar un entrenamiento específico empezando en una mala posición. En el entrenamiento se pierde mucho, sobre todo al principio. De hecho, todos los días. Aprendes a ignorar una pérdida. Aprendes a ser un perdedor amable. Aprendes a ser derribado y a levantarte cada vez. Lo más importante que aprendes sobre perder con el Jiu-Jitsu es cómo aceptar la pérdida y utilizarla como una forma de mejorar. Para estudiar su pérdida, por qué, cómo y qué pasó. Toma estas lecciones y úsalas para impulsarte al siguiente nivel. Una pérdida no tiene por qué destrozarte; puede convertirse en una oportunidad para aprender y mejorar.

Por último, el Jiu-Jitsu te enseña que a veces necesitas aguantar, pero también debes saber cuándo soltarte. En los entrenamientos a veces es importante agarrarse muy fuerte. Haces tus apretones y no los sueltas. Te agarras a una sumisión y te aferras a ella con todas tus fuerzas. Sin embargo, a veces es posible aguantar demasiado. A veces mantienes el control, aunque hayas pasado la guardia, y terminas en una barra de brazo por eso. A veces es necesario estar dispuesto a soltar algo para conseguir algo aún mejor. He aprendido que, tanto en el Jiu-Jitsu como en la vida, es necesario descubrir cuándo agarrarse con fuerza y cuándo es el momento de soltarse.